Utûro

De aspecto humanoide, presentan dos largas extremidades inferiores a modo de piernas sin pies que aguantan un torso y abdomen hinchado. Cuatro largos brazos articulados por tres segmentos le dan una flexibilidad irreal, terminadas en cuatro dedos igual de delgados y frágiles. Su cabeza esta desprovista de vello mas sus ojos son negros sin párpados y en lugar de nariz y boca poseen unas ventosas rojizas que utilizan tanto para comer o respirar. Su cuerpo es grisáceo con manchas más oscuras en su vientre, torso y espalda y moteadas en las extremidades se alojan cientos de lunares de color marrón entre claro y oscuro. Las piernas no hacen ninguna función en sí y no aguantan peso alguno ya que los Utûro tienen la facultad de levitar, delegando a un segundo plano a las extremidades sin fuerza y prácticamente atrofiadas. 

Poseen el don de la telepatía. Viven en grupos en cavernas y lugares abandonados donde realizan macabros juegos que consisten en hacer prisioneros a los incautos viajeros sumiéndoles en un profundo letargo del cual no despiertan a no ser por la muerte del Utûro. En este estado las víctimas son inducidas en una prisión del subconsciente donde estas criaturas pueden gobernar a placer, creando un vínculo simbiótico entre víctima y Utûro. En este lugar imaginario crean un mundo aparte donde son puestos a prueba en terroríficos juegos de competición con otros prisioneros, creando una red de pensamientos que unen a todas las víctimas con sus verdugos. El cuerpo queda en hibernación, consumiendo muy poca energía y recursos, una agonía que se puede prolongar en años, que suele acabar en muerte para el reo.