Eokuk

Sin lugar a dudas el más misterioso y extraño de toda la raza Sizna. En los primeros años se creyó que fue un mito o leyenda atribuyendo a los Nehvi como los únicos de la rama Elnar que no fueron alcanzados por la energía de Znaoïk. Tras varias décadas se aportaron los primeros avistamientos de esta raza sin poder concretar con fidelidad cuál era su origen y aspecto. No fue hasta mucho después (más cercano a los tiempos actuales) que los Eokuk han pasado del anonimato a formar parte de las razas de los Sizna; si bien es justo decir que son muy reservados, moviéndose en sociedades secretas y no inmiscuyéndose con el resto del mundo a no ser que decidan dejar su comuna y ver mundo.

Su aspecto físico es curioso a la par que siniestro. La piel es escamosa, de color azul con manchas gris oscuro, pero carecen de dicha defensa en toda la espalda, antebrazos, parte posterior del muslo y pantorrilla; esta zona es más suave y de color azul claro. Rara vez utilizan sus negras garras salvo para defenderse inoculando un veneno no letal, pero que puede sumir en el letargo durante un corto espacio de tiempo. Su físico es semejante a los Nehvi, pero carentes de vello por el cuerpo amén de una cabeza cónica privada de cabello a excepción de abundantes hebras de color negro azabache que surgen de las zonas parietales que arreglan con trenzas. A medida que son más ancianos, el pelo pasa a ser de color gris deteniéndose el ritmo de crecimiento a no más de un metro de largo. Sus ojos son negros salvo el iris de color rojo sangre y la pupila vertical, típica de los Drapha. Su boca es pequeña y estrecha, aunque poseen colmillos afilados y lengua bífida. Tienen el don sobrenatural de desaparecer en las sombras y confundir a sus enemigos. Claro está esto no pueden realizarlo a plena luz del día, cosa que evitan si es posible. En el caso que tengan que viajar lo hacen lo más tapados que puedan, sorteando que los rayos de Shaik les toquen su piel ya que esto los daña, aunque no los mata a corto plazo.